Hoy en clase nos metimos con el Eterno Retorno: ese demonio que se te aparece de noche y te pregunta si vivirías esta misma vida, igualita, infinitas veces. Bueno, escribí algo sobre eso. Dos versos o veinte, da igual. Lo importante es que sea tuyo.
Un solo pedido escribilo vos. Nada de IA. Pensalo así: si dejás que una máquina escriba por vos un poema sobre tu propia existencia, vas a estar condenado a revivir eternamente el momento en que le delegaste tu humanidad a una máquina.
— acá no se juzga el poema, se juzga la valentíacargando poemas...